Volar libre.

Paseaba Rodrigo por el bosquecito que había al lado de su casa cuando vio un bebe paloma que se había caído de su nido. Cuando fue a recogerlo, comprobó que la pobre palomita tenia un ala rota. Piaba con una voz débil y frágil, como si estuviera muerta de hambre.

Rodrigo se la llevo a su casa e intento cuidarla. Los primeros días estaba todo el tiempo pendiente de ella y, al poco tiempo, la paloma ya se había hecho mas fuerte y tenia aspecto de estar curada. Rodrigo la tuvo durante varias semanas en su cuarto como mascota, viendo como crecía cada vez mas y se hacia adulta.

Cuando su padre le pregunto cuando pensaba dejarla libre, Rodrigo contesto que su plan era que Pitigrili, como la había llamado, se quedara con ellos para siempre.

-Pero eso no es posible. Es un ave silvestre. Tiene que volar libre.

Así que Rodrigo, con lagrimas en los ojos, llevo a su querida palomita al bosque de donde la había recogido y la soltó para que volara libre.

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