La princesa y el dragón.

Había una vez un dragón que tenia aterrorizados a los habitantes del reino. Todos los días, al atardecer, el dragón salia volando de su guarida y escupía fuego allá por donde pasaba, provocando enormes destrozos. Cientos de caballeros intentaron vencer al dragón, pero ninguno fue capaz de lograrlo.

La princesa Raquel estaba convencida de que ella era capaz de vencer al dragón, aunque utilizando un método muy distinto al que habían usado los caballeros. Llegó hasta la guarida del dragón y, antes de que este tuviera tiempo de empezar a escupir fuego, le dijo:

-¿Que te ocurre?¿Porqué estás tan furioso?

-¡Tengo un terrible dolor de muelas! Nada es capaz de aliviarme y voy a volverme loco.

Raquel convenció al dragón de que podía ayudarle. Usando unas enormes tenazas le sacó al dragón la molesta muela.

Así cesaron los dolores que le habían atormentado y el dragón dejó de escupir fuego cada atardecer.

Ir arriba